Esta milenaria esencia denominada por muchos «El príncipe de las Esencias». La palabra de raíz semítica. En Hebreo מוֹר, mor que significa «amargo». En Griego Μύῥῥα. En Latín myrrha .
Hay varias referencias Bíblicas de esta esencia; cómo cuando Dios se dirigió a Moisés para que usara la mirra, y otras como el aceite de oliva y cálamo, casia y canela para formar el aceite de unción o cuando es llevada esta a través de los Reyes Magos al niño Jesús.
Dentro de la historia se le conocían y se hacían aplicaciones de sus propiedades medicinales y aromáticas como por los Chinos mencionada en los textos del Emperador Shen Nung del año 2,700a.C. En el Corán. Los Egipcios, etc. De hacer una investigación de este aceite así como de otros tendríamos que investigar hasta 10.000 años como en uno libros Indues más antiguo y sagrados que se conoce, el Vedas.
En la historia del aroma terapia leemos que antiguamente se creía que los aromas eran favorables para los dioses. Y era honrando a los dioses donde encontramos la primera finalidad del uso de los aceites esenciales. El auge del uso de los aceites esenciales cubría partes del mundo como ya mencionamos Egipto, Israel, India, Grecia, Roma,España, toda Europa y finalmente llegaron al Nuevo Mundo, Las Américas.
Su extracción proviene de unos arboles o arbustos que crecen en África o en la Península Arábica, de Turquía se le ha nombrado: Commiphora abyssinica y Commiphora schimperi y del cual obtenemos esa goma resinoide que se caracteriza por ser viscosa de color marrón rojiza, de aroma ciertamente resinoso, oriental, dulce y ligeramente amargo, con toque almizclado, ligeramente picante , cálido,mas con intensidad.
Al hablar de la Mirra, hablamos como si fuera la madre arque típica, la que puede otorgar todo el calor y la protección que nuestro niño interior necesita. Dentro del cuadro emocional decimos que la mirra cubre la debilidad, la apatía, la falta de ganas o incentivos. Si estamos tristes, allí está ella para consolarnos donde la emoción contenida es la tristeza. La Mirra revitaliza y fortifica. Minimiza los posibles miedos. Clama la ira. Nos aporta claridad, concentración, fortaleza y vigor, la rectitud. Por ello es una de las esencias reinas de la meditación y la oración desde tiempos antiguos.
Las cualidades que caracterizan a este aceite son: Espiritualidad. Purificación. Curación. Meditación.
A nivel físico refuerzan el sistema inmunológico, estimula la circulación , limpia vías respiratorias . Alivia las inflamaciones. En nuestro sistema digestivo nos aporta tonificación del tracto gastrointestinal . Regula el proceso hormonal femenino y los procesos de inflamación como eccemas, psoriasis,etc. Previene la caída de cabello. Nos ayuda a combatir las contracturas musculares y dolores articulares.
Esperamos estas breves palabras te inviten a buscar esta y otras esencias que te aporten los beneficios que brindan y que nos regala la madre naturaleza. Si gustas conocer mas de sus propiedades no dudes en contactarnos sea por facebook o a nuestro correo volver@volveralorigen.com
Deja una respuesta